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La comunidad de Introductorio visita Monasterio de Carmelitas Descalzas de Talca
Un apoyo esencial en la formación de los futuros pastores de la Iglesia es la oración por las vocaciones, ya que clama al Señor la gracia necesaria para mantenerse fiel a Cristo y permanecer en su amor. En este sentido, las comunidades de vida contemplativa, son un regalo de Dios para la Iglesia, pues en ellas, hombres y mujeres dedican su vida a la oración y el trabajo para la salvación de la humanidad.
El pasado 8 de agosto, la comunidad de Introductorio, como cada año, tuvo la oportunidad de conocer la comunidad religiosa del Monasterio Carmelita Santa Teresa, en Alto las Cruces, Talca. Con este Monasterio, nuestra casa de formación mantiene una especial relación de cercanía y comunicación. En dicha ocasión, los seminaristas participaron de la celebración de la Eucaristía y de un cálido encuentro con la comunidad de religiosas, donde se presentaron y compartieron las primeras experiencias de su proceso formativo. A su vez, las religiosas describieron a los seminaristas su misión y el estilo de vida que ellas elegieron para servir a “su Esposo”. Durante este encuentro las religiosas apadrinaron, como ya es tradición, a los nuevos seminaristas, comprometiéndose a orar por la vocación de cada uno de ellos, lo que fue provocó mucha gratitud en la comunidad de Introductorio.
Podemos darnos cuenta que el Señor por medio del Espíritu Santo, entrega una gran diversidad de carismas a su Iglesia los cuales en Cristo se congregan al servicio del Reino de Dios y de su Iglesia.
Por eso, junto con compartir con ustedes esta particular experiencia, los invitamos a orar en este Año Sacerdotal por el ministerio de los sacerdotes, por las vocaciones de los seminaristas y para que nunca falten vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa que entreguen su vida al servicio de Dios y de los más necesitados.
