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Nuevo sacerdote para el Vicariato de Aysén
El 24 de abril, la Iglesia de Aysén celebró la Ordenación Sacerdotal de un hermano formado en nuestro Seminario San Pablo de Rauquén. Se trata de José Vera, quien ha consagrado su vida al Señor y la han puesto al servicio del Pueblo de Dios al recibir el Sacerdocio de manos del Obispo de Aysén, Monseñor Luis Infanti de la Mora.
José es oriundo de Coyhaique, y al momento de la ordenación se encontraba sirviendo pastoralmente como diácono en la Parroquia Santa Teresita de Puerto Aysén. José Vera inició su formación en la Congregación de los Siervos de la Caridad de la Obra Don Guanella, la que continuó para el clero diocesano del Vicariato de Aysén en nuestro Seminario San Pablo de Rauquén.
La celebración se efectuó en el templo Catedral de Coyhaique con una masiva participación de fieles, quienes manifestaron con su presencia y oración la alegría de tener un nuevo presbítero.
Acerca de este acontecimiento, Monseñor Luis Infanti expresó que el Vicariato está de fiesta, ya que hace más de una década no había una ordenación sacerdotal.
En su homilía, Monseñor Infanti señaló: "José, serás consagrado por imposición de las manos. Manos de Dios que santifican, que acompañan y guían por sus caminos, que escriben palabras de Dios en la Tierra y no apuntan el dedo para juzgar ni se cierran para tirar piedras contra nadie. Manos de Dios que levantan al pecador, que protegen frente al peligro, al pecado, a las crisis, a las dificultades. Manos clavadas en la cruz de los hermanos que sangran y sufren, para llevarles salvación, resurrección".
El Obispo continuo diciendo: "José, tus manos serán ungidas, consagradas, para que sean las manos de Jesús que bendice esta tierra de Aysén y su gente, para santificar y dar vida eterna. Para liberar de los peligros, para guiar de la mano al necesitado, a niños y jóvenes, a pobres y autoridades, a familias, enfermos y ancianos; a los hombres y mujeres de Aysén, a los cercanos y a los alejados de la fe".
A su vez, José Vera señaló que en el caminar de la vida consagrada "el esfuerzo humano no vale por sí mismo, sino que es la gracia la que te va conduciendo" y de modo particular "en el sacerdocio lo primordial es la Eucaristía, que simboliza la entrega total por los hermanos". José eligió como lema que identificará su ministerio "El buen Pastor da su vida por las ovejas", que él entiende por "estar junto al pueblo y sus sufrimientos".
Invitamos a todos a unirse en oración para acompañar a este hermano que ha querido responder al llamado del Señor con generosidad y alegría al servicio del Pueblo de Dios.