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¿Qué es un Seminario? 
El Seminario es el lugar donde acuden los jóvenes que descubren el llamado de Dios a la vida sacerdotal y desean hacer realidad una respuesta generosa. El Seminario es una "escuela de vida cristiana" para el desarrollo de la respuesta a este llamado de Dios, el cual toma toda la vida de una persona para ponerla al servicio del Pueblo de Dios.
Así, el Seminario es -por una parte- una "casa de estudios" donde se adquieren los conocimientos filosóficos y teológicos necesarios para la vida sacerdotal; pero, por otra parte, el Seminario es más que eso, es la "escuela de vida cristiana" donde el Espíritu Santo va formando un testigo de la fe que,
como sacerdote, sirve al Pueblo de Dios y al mundo.
La vocación sacerdotal es una iniciativa de Dios; es una llamada real y personal de Cristo. "No me han elegido ustedes a mi, sino que yo los he elegido a ustedes" (Jn 15, 16). Dios llama a cada sacerdote en un momento concreto de la historia y de su vida personal; pero, en realidad, lo ha escogido desde siempre: "antes de haberte formado en el seno materno ya te conocía; antes que nacieses, te tenía consagrado y te constituí como profeta de las naciones " (Jer 1, 5).
La vocación sacerdotal es un don que viene de Dios y el elegido que responde es
"tomado de entre los hombres"; es decir, es un ser humano con las grandezas y fragilidades de todo hombre, el cual es puesto al servicio de Dios en la vida e historia de los hombres. Así, ya que se trata de una vocación particular, necesita recibir una formación adecuada y específica en su adhesión a Jesucristo y en el cultivo de la vida espiritual, así como en
los estudios filosóficos y teológicos, en la relación comunitaria y en las tareas apostólicas. La Iglesia es consciente de la necesidad de contar con sacerdotes santos y profundamente preparados, que puedan servir a todo el pueblo de Dios en su búsqueda de la santidad y en la transformación del mundo según el designio de salvación.
Esta es la delicada y decisiva tarea eclesial de un Seminario y de los formadores que el Obispo pone al cuidado de esta escuela de formación de hombres para la santidad y el servicio en la vida sacerdotal.