Al iniciar el día nos reunimos a las 6:30 hrs. en la Capilla, para tener media hora de oración personal, como preparación a la santa Misa, que comienza a las 7:00 hrs. Luego del encuentro con Jesús sacramentado en la Eucaristía nos disponemos a iniciar las diversas tareas del día. Por supuesto, la casa debe estar en óptimas condiciones para el trabajo de la jornada, por eso, cada uno de nosotros realiza -en media hora- un buen aseo a las dependencias del Seminario que tiene asignadas, luego viene el desayuno. Dedicamos la mañana a los estudios, siguiendo el programa de Licenciatura en Ciencias Religiosas de la Universidad Católica del Maule. Las distintas comunidades -Teología, Filosofía e Introductorio- tienen sus diversas asignaturas que son parte del proceso formativo de los futuros sacerdotes. Si bien el estudio es importante, no es lo único ni lo fundamental, ya que la formación posee cuatro dimensiones: intelectual, pastoral, espiritual y vida comunitaria.

Luego, después del almuerzo, comienzan las distintas actividades que realizamos durante las tardes, como deporte, trabajo (en el taller de hostias y arreglos de la casa), reuniones comunitarias y tiempos de estudio y oración.

Todos los días a las 19:00 hrs. nos unimos a la oración de la Iglesia con las Vísperas, antes de cenar. Llega la hora del descanso del día, antes de lo cual nos presentamos al Señor con la oración de Completas. Durante el fin de semana las cosas varían un poco, la gran mayoría de los seminaristas salen a realizar distintas tareas apostólicas en parroquias; en la casa sólo queda la comunidad de Introductorio.

El domingo por la tarde, cuando retornamos todos al Seminario, nos reunimos en oración frente a Jesús sacramentado, y nos disponemos a iniciar una nueva semana.